
Esta semana también he dudado entre dos jugadas. La primera es un balón en profundidad al corner derecho imposible de alcanzar y que todos hubiéramos dado por perdido menos nuestro héroe Kipsta. Seguramente, con sus poderes basados en el pundonor, corre como loco hacia el balón y consigue pararlo en la misma esquina del corner. Se da la vuelta y viendo que el defensa se acerca velozmente, toca suavemente para dejarlo sentado. Continua con el balon hacia fuera buscando posición de disparo y, como Lionel, sortea a cuantos se le vienen por delante hasta que llega frente al portero y, cuando solo tenía que empujarla, nuestro Brionel le pega un trallazo al bulto sospechoso, que resulta que era el portero y consigue rechazar el balón. Si hubiera sido gol, sería la jugada del partido, pero…
La jugada del partido, por su ejecución y por su significado es el 4-2 que metemos. Es una jugada donde le llega un balón a Guillermo desde Anthon. Guille, casi en la línea de banda en el centro del campo, levanta la vista y ve a Pepe al otro lado en el pico del área por la izquierda y en vez de levantar el balón, le da un pase cruzado y raso para que Pepe, con un control orientado, se plante frente al portero y le bata por debajo con el interior. Un pase perfecto para un control y una definición perfectas. Este gol supuso la ventaja definitiva y el respiro de Melopeans.


