
Esta semana he estado dudando entre tres jugadas. La primera es el gol, con un toque de calidad aparente, de nuestro amigo Brita, pero tras comentar con el protagonista la jugada, para mi decepción he comprobado que de calidad, calidad... Bueno, mejor no digo nada.
La segunda jugada clave del encuentro y con la que tenía serias dudas de que fuera la jugada del partido, fue el “regalito” del 2-2. Pero no quiero hacer leña del árbol caído.
Así que, definitivamente, la jugada del partido fue la plasmada en el dibujo.
Faltando unos 10 minutos para acabar el partido, Javi roba un balón en el centro del campo y conduce por el centro hacia portería teniendo a Guillermo por derecha y Vicente por izquierda y con solo un defensa que sortear. Era una situación de 3 para 1. Javi encara al central y en el momento justo abre hacia derecha donde llega Guillermo. El portero (que no era portero) sale a tapar el chut y Guille, muy generoso, en vez de chutar la cruza al segundo palo donde, como ya he dicho, venía Vicente. Un pase “fácil” y un remate a puerta vacía. Pues bien, Guillermo tira el pase un poquito retrasado y Vicente, que venía concentrado en la jugada, se adelanta demasiado. Resultado; el balón le queda a Vicentre atrás quien sólo acierta a dejar el pie y rozarla con la punta pero sin rematar a portería. Si Vicente aguanta un poco, gol, y si Guillermo le da el pase un poquito más adelantado, gol. El caso es que, la casa sin barrer.
Este hubiera sido el 3-1 y creo que cerrándonos nos habríamos llevado el partido.